Mostrando entradas con la etiqueta acoso laboral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta acoso laboral. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de febrero de 2015

Quiero pasar página

Llevo días desconectada por eso apenas escribo y apenas os sigo. Os pido disculpas. Me interesa mucho todo lo que contáis. La Peque me demanda mucho pero no es sólo eso. 


Tengo ganas de pasar página, de quitarme esta losa que llevo des de hace dos años. Me han diagnosticado Estrés Postraumático a causa de la situación vivida en una empresa en la que me maltrataron. Ya os he contado en otras entradas.

Con el embarazo olvidé, yo creo que las hormonas y las ganas de ser mamá fueron la causa principal. Pero ahora es como si hubiera aterrizado. Debo enfrentarme a lo que pasó porque sinó no podré seguir adelante. Los síntomas que tengo no me permiten incorporarme a trabajar en ningún sitio. Sufro ansiedad y la tengo bastante descontrolada.

Así que no me queda otra que medicarme. Cuando acabó la lactancia, estuve un tiempo dándole vueltas y aquí estamos. Este mes de Enero ha sido horrible, cada vez tengo más ansiedad. Hasta que el pasado viernes tuve que ir a urgencias con un ataque de ansiedad. 

El tema de la ansiedad es medio tabú, cuesta hablar de ello. Parece que te hayas vuelto loca, poca gente te entiende. Pero ya me he cansado de esconder la cabeza y hacer ver que todo está bien. Lo que quiero es que se me pase. 

Ya he empezado, tanto con la medicación como la psicoterapia. Me dicen que en un año estaré totalmente recuperada, que esto se arregla.

Y a parte, sigo dándole vueltas a la cabeza, porque quiero un cambio de aires. Me refiero a que hacer con mi vida profesional. Sé que mi futuro no está donde estaba antes.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Perdida laboralmente: Y ... llegó el dilema

Si ayer a esta hora me dicen que iba a estar escribiendo esta entrada es que no lo creo: me han llamado para trabajar.


Pues resulta que tengo un buen amigo, alguien que realmente piensa en ti y te ayuda cuando lo necesitas. Fue ese amigo que me presento al Papa de la Peque. Vamos, como una especie de ángel de la guarda.

Estos días he estado dando vueltas al tema laboral. Me he cuestionado cosas importantes. He recordado el pasado, la última experiencia laboral. He analizado la situación actual en casa, nuestros recursos. Y he pensado en que me gustaria hacer. Y la respuesta es simple: yo quiero estar con mi peque más tiempo. No sé si es mamitis o que es, simplemente, la miro y sé que quiero criarla yo, al menos a corto plazo. 

Como ya os comenté, la situación en casa no es boyante. Mi chico tiene trabajo y gana un sueldo normal para poder vivir, eso si, renunciando a mucho. Renunciando a salir, a ir a restaurantes, cines, y otro ocio, a tener poca ropa, a vivir en un piso pequeñito, y siempre pensando en como reducir la factura de la compra, luz, etc.

No me quejo, no vivo mal. De hecho soy feliz. Me gusta demasiado esta fase de mi vida. Después de un último año laboral infernal, un embarazo muy complicado, y de unos primeros meses con la peque durillos (por el tema de la lactancia) por fin llevo un mes en el que estoy tranquila. Para mi es mucho, es todo.

Y lo mejor es que ahora empezaré a tratar la ansiedad y supongo que estaré mucho mejor. Pero justamente ahora me han llamado para trabajar. 

Cuando me llamó mi amigo para ofrecerme trabajo, casi lloro, de la emoción. Pensé en lo bueno que es conmigo y en como me valora. Realmente me considera buena profesional. Y su jefe también. (Ya nos conocíamos de trabajar juntos hace años). El caso es que me dio un subidón alucinante. Pero al colgar miré a mi pajarillo y me caí en picado.

En mi profesión, te pueden dar más o menos flexibilidad, e incluso una reducción de jornada. Pero el trabajo tiene que salir y hay timmings muy estrictos. Es lo que tiene trabajar en una consultoría por proyectos para terceros. El cliente manda y tu debes ajustarte al máximo. No hay flexibilidad. Por muy bien que me lo pongan yo conozco el berenjenal en el que me meto, lo he vivido muchos años y en diversos sitios. Así que soy muy consciente que si empiezo a trabajar ahí estoy renunciando a estar con mi Peque y tendré que meterla en una guardería porque ahora es mal momento para las abuelas.

Y no quiero. Esto debe haber sido una prueba para reafirmar mi decisión. No quiero. También porque tengo pendiente hacer el tratamiento y recuperarme de la ansiedad, que hasta ahora no he podido tratar. Por otro lado, tengo la gran suerte de tener un compañero de viaje que me apoya totalmente y que valora mucho mi papel como madre. 

Pero siempre queda esa pregunta de: '¿y si luego nadie me llama??? y si luego necesito realmente el trabajo y nadie me llama???'. Como siempre yo dándolo todo para ponerme en lo peor jajajajaj. Pero quizá la auténtica pregunta a hacerme seria:' ¿¿Realmente quiero estar ahí trabajando de eso?? 




domingo, 2 de noviembre de 2014

Mamá se desahoga: perdida laboralmente

Quiero estar con mi peque como mínimo hasta que cumpla un año...y la fecha se acerca.



Por varios motivos:

  • Porque pienso que siendo tan pequeñines tienen que estar con su mamá. Las bajas maternales en este país son la risa  y una vergüenza. El bebé no tiene ni 4 meses y ya se acaba el permiso de maternidad.
  • Porque laboralmente no me espera nadie. En mi último trabajo viví un auténtico infierno. Por suerte me echaron y he podido estar hasta ahora con una prestación de desempleo.
  • Porque me da la gana. Porque es lo que me apetece y porque he buscado la forma de poder hacerlo (me refiero a vivir con un sueldo y no con dos, renunciando a muchas cosas).

Despertarme por las mañanas y ver al lado la carita de mi peque no tiene precio, o notar como me despierta con su manita  o con una patada en las costillas. Estos meses soy feliz, soy demasiado feliz siendo sólo mamá.

Me dedico exclusivamente a mi hogar, a cuidar de mi niña y de mi chico. Que al pobre le toca echar muchas horas de trabajo. Y valoro muchísimo el poder estar en casa con mi peque, haciendo lo que hace una que sólo es mamá: dar leche, hacer papillas, limpiar, comprar, gestionar gastos, hacer la comida, etc.

Los días son todos muy parecidos, no tenemos grandes emociones. Bueno sí, el ver crecer a mi niña, ver esos pequeños y grandes cambios que va haciendo. Cuidarla, mimarla y jugar con ella es emocionante.

Pero ya casi llevamos 7 meses y el año se acerca. Mi problema es que dejé aparcada mi vida profesional en un momento de máximo desastre. La última empresa en la que estuve fue un infierno. Viví lo que es el acoso y el maltrato a nivel laboral. Lo pasé muy mal, fue un año terrible. Me despertaba por las mañanas temblando y me colapsaba antes de entrar al trabajo. Me colapsaba dentro del trabajo. Me mataba a hacer horas para hacer funcionar algo que es imposible que funcione bien. Porque esa empresa está gestionada (mal-gestionada) por trolls que no tienen ningún sentido de la humanidad. Aunque quieran aparentar que si lo tienen. Desarrollé un transtorno de ansiedad y perdí a mi primer bebé. Lo más triste que he vivido.



Así que como podréis imaginar, no me ilusiona buscar trabajo. ¡ Cómo me va a ilusionar volver a las trincheras! Más teniendo un angelito en casa.

Estoy perdida laboralmente, no sé ni por donde empezar. Tengo dos carreras y dos masters que no se si me van a servir para ser feliz. Sigo en tratamiento por la ansiedad, y estoy mejor. Pero me queda tratar la peor parte, la que se negaron a tratarme durante el embarazo por el estrés que suponía: superar lo que viví allí dentro. Estoy harta de oir cada día como se aprovechan de mis amigos, como los maltratan también, como los queman. 

Y no estoy muy optimista sobre lo que me encontraré ahí fuera. Bueno, además tienendo en cuenta lo mal que está el panorama ahí fuera. Que si no hay trabajo, que hay mucha precariedad. Mi mensaje es pesimista, lo sé.

Veremos como vamos avanzando estos meses y si soy capaz de encontrar algún sitio donde no quemarme.